Mientras Oda Nobunaga extendía su poder sobre Japón, grandes señores y antiguos aliados se alzaron para detener su avance. Ashikaga Yoshiaki, el shogun que alguna vez contó con su apoyo, terminó enfrentándose a quien amenazaba con someter al poder militar la autoridad del shogunato; Uesugi Kenshin, célebre señor de la guerra, defendió sus dominios frente a la expansión de los Oda; y Azai Nagamasa, tras romper su alianza con Nobunaga, unió sus fuerzas a los Asakura para desafiar su creciente dominio.
Sus destinos quedaron unidos por una misma era de rivalidades, pactos rotos y batallas decisivas. Desde las intrigas de la corte hasta los campos de guerra, estos adversarios representaron los obstáculos que Nobunaga debió superar en su ambición de transformar Japón, demostrando que incluso los señores más poderosos podían caer ante el implacable avance de la guerra.

Reclutamiento y Armas
Una de las principales mecánicas y sinergias de la raza Caballero a lo largo de las ediciones es su afinidad con las Armas. Sengoku trae nuevos Aliados que se dan soporte a esta estrategia además de sumarse cartas de reclutamiento y una nueva sub-raza, los Samurái.
Pasemos directo a analizar cada una de las cartas de esta raza, como ya es costumbre de manera ascendente a traves de las distintas rarezas.


Mori Yoshitatsu es un soporte directo para estrategias que giran alrededor de las armas, con un simple efecto que nos permitirá robar cartas por las armas que controlemos o en nuestro destierro; muy decente para los torneos sellados de lanzamiento. Su contraparte cortesano Saito Yoshitatsu, eleva la apuesta al permitirnos reciclar las armas que tenemos en juego para reemplazarlas por otras de nuestro castillo. Este efecto es bastante más potente y nos abre las puertas para poder encadenar varias armas gratis en un mismo turno y disparar sus efectos de entrada gratuitamente.


Azai Nagamasa es una pieza central para las estrategias de Caballeros-Armas. Nos permite darle un nuevo uso a una mano con demasiadas armas, las que podremos desterrar para anular Talismanes oponentes o robar cartas. Ya sea para proteger nuestras cartas claves o para filtrar armas por cartas nuevas, Azai tiene muchas opciones de sumarse a un mazo con muchas armas y hacer que no se nos estanquen en la mano.
Akechi Mitsuhide, el traidor de Oda, reduce su coste por cada arma en juego y en nuestro cementerio, haciendo que sea facil que se convierta en un aliado de coste 1, fuerza 3 y con Furia que llega a boostear con un bono de fuerza a todos nuestros demás aliados. Ideal para una versión más aggro y menos centrada en un soporte de armas.

Uesugi Kenshin, el dragón de Echigo es un tremendo aliado para la raza Caballero. Coste 1, Fuerza 2, Furia e Imbloqueable; si esto no fuera suficiente, entra haciendo un puntito de daño que nunca sobra.
Sin embargo, su mejor habilidad se dispara cuando hace daño de combate, permitiendonos buscar cualquier Aliado de coste 1 (que no sea él mismo) y jugarlo gratis. Al igual que todos los aliados mega reales, su habilidad cuenta con una proteccion integrada contra cancelaciones.


Ashikaga Yoshiaki, el shogún traicionado por Nobunaga y posteriormente enemigo jurado a muerte es el aliado ultra real de los Caballeros. Al entrar en juego nos permitirá recuperar hasta dos cartas de Armas/Aliados de nuestro cementerio y posteriormente podremos desterrarlo para jugar una de esas cartas (u otra arma/aliado) de tu mano gratis. Versatil en el juego medio o avanzado y con una habilidad letal al permitirnos saltarnos el coste de cualquier aliado o arma de nuestra mano.
El regreso de los Samurái
Ampliando la gama de estrategias dentro de la raza Caballero, llega la mecánica de los aliados Samurái. Al igual que los Oni, estas cartas interactuan entre sí con potentes efectos y distintos payoffs que te beneficiarán de un mazo construido alrededor de ellas.


Samurái Goemon es un muy buen removal para la estrategia Samurái, además de proteger a tus demás Aliados contra anulaciones, haciendo que cuesten un oro adicional. Por su lado, Samurái Nakamura tiene una excelente relación coste/fuerza y genera un motor de daño directo a medida que vayamos jugando más Samurái. Por si fuera poco, Nakamura potencia a los demás Samurái dándoles 1 de fuerza y haciéndolos Imbloqueables.


Samurái Yoritomo es el finisher de la estrategia Samurái, un golpe de daño directo que escala a lo largo de la partida y que puede cerrar el destino de la batalla. Al igual que Forma de Oni, los Caballero Samurái reciben en Flecha de Samurái una carta de busqueda que te permite refrescar la mano y obtener nuevos recursos especificos para avanzar en la partida.
A todos ellos se suma la ya vista Samurái Yoritomo, una perfecta cancelación exclusiva para la sub estrategia Samurái.

Sangre y Traición
A lo largo del desarrollo de esta edición, una de las palabras que más se iban repitiendo era Traición. La traición de Nobunaga hacia Ashikaga, quitandole el poder de las manos y exiliando al Shogún, la traición entre los distintos clanes y señores de la guerra que cambiaban de lealtad según su conveniencia, etc. Sin embargo, la mayor Tración de este relato es la que pone fin a la ambición de Nobunaga y acaba con su sueño de unificar a Japón bajo su puño de hierro.
Akechi Mitsuhide, uno de los generales de confianza de Oda Nobunaga, se rebeló inesperadamente contra su señor y atacó el templo Honno-ji en Kioto, donde Nobunaga se encontraba con una escolta reducida. Rodeado por las tropas rebeldes, Nobunaga sucumbió al ataque y fue obligado a cometer seppuku, poniendo fin a su ambición de unificar Japón. Sobre su cuerpo si vida, el templo se convertió en cenizas al igual que las ambiciones de poder de Oda.


Comentanos que te parecieron estas nuevas cartas reveladas y cuentanos que raza quieres ver en el próximo blog racial dedicado a Sengoku.